Transferencia de embrión en fresco o congelado: ¿cómo se elige cada opción?

Ni la transferencia de embrión en fresco ni la congelada es mejor en todos los casos: la revisión Cochrane de Zaat y colaboradores (2021) concluye que probablemente hay poca o ninguna diferencia entre ambas estrategias en la tasa acumulada de embarazo en curso. Si estás entre la punción y la transferencia, con un calendario que de pronto se volvió concreto, es normal querer entender qué hay detrás de cada camino. Aquí te explicamos qué distingue a una vía de la otra y qué factores suelen inclinar la decisión.
¿Qué son y en qué se diferencian?
La diferencia entre una transferencia en fresco y una congelada es el momento en que se coloca el embrión respecto al ciclo de punción. En la fresca, todo ocurre de forma consecutiva: estimulación, punción, fecundación y transferencia, en un solo ciclo de fecundación in vitro. En la congelada, los embriones se vitrifican después de la fecundación y se transfieren en un ciclo posterior, una vez que tu cuerpo se recuperó de la estimulación.
Vas a encontrar tres formas de nombrar la vía diferida: “congelada”, “diferida” y “FET” (Frozen Embryo Transfer, por sus siglas en inglés). Las tres se refieren a lo mismo.
Transferencia en fresco

¿Cuándo se usa?
La transferencia en fresco se realiza en el mismo ciclo de la punción. Todo el proceso, desde la estimulación ovárica hasta la transferencia, ocurre de manera consecutiva, sin un ciclo de espera entre ambos pasos. Se usa cuando el estado hormonal es adecuado, no hay riesgo médico identificado y la respuesta ovárica estuvo dentro de lo esperado.
Esta vía tiene sentido cuando no hay ninguna condición que aconseje esperar: el cuerpo respondió dentro de lo previsto, no hay riesgo de hiperestimulación y el endometrio está en condiciones adecuadas el día de la punción.
¿Qué ofrece?
La ventaja verificable de esta vía es de calendario, no de resultado: se completa el proceso más rápido, sin esperar un ciclo adicional. Para algunas personas, continuar el tratamiento sin pausas ayuda a sostener el ritmo emocional que llevaban desde la estimulación, aunque esto varía de una persona a otra y no es, en sí mismo, un factor clínico.
Día 3 o día 5: por qué varía
La transferencia en fresco ocurre entre tres y cinco días después de la fecundación, y esa diferencia no es arbitraria: describe una etapa de desarrollo distinta del embrión.
Un embrión en día 3 está en etapa de división celular temprana, cuando todavía tiene relativamente pocas células. Un embrión en día 5, llamado blastocisto, alcanzó una etapa de desarrollo más avanzada, con una estructura más definida que permite al equipo de laboratorio evaluar mejor su potencial. Cuál se transfiere depende de cómo se desarrollan tus embriones en el laboratorio y del criterio de tu equipo médico, no de una preferencia general de una fecha sobre otra.
Transferencia congelada o diferida

¿Cuándo se usa?
La transferencia congelada, también llamada diferida o FET, se realiza en un ciclo posterior al de la punción, después de vitrificar los embriones. Se recomienda cuando existe riesgo de hiperestimulación ovárica, cuando la progesterona está elevada el día de la punción, o cuando el endometrio necesita prepararse antes de recibir al embrión.
También es la opción que suele recomendarse cuando la punción termina con niveles de progesterona más altos de lo esperado, porque ese desajuste hormonal puede afectar la sincronía entre el desarrollo del embrión y la receptividad del endometrio en ese ciclo específico. Esperar un ciclo permite trabajar con un endometrio preparado desde cero, sin la interferencia de la estimulación reciente.
¿Qué ofrece?
Tras una estimulación intensa, el endometrio puede no estar en las condiciones más favorables para la implantación. Diferir la transferencia permite prepararlo con el cuerpo ya recuperado de la estimulación hormonal, en un ciclo natural o con apoyo de medicación.
Esta vía también da margen de tiempo si se planea un estudio genético preimplantacional (PGT), un análisis de los embriones antes de transferirlos. Ese tiempo adicional es, junto con la preparación endometrial, la razón clínica más frecuente para elegir la vía diferida.
Freeze all: qué significa ese término
Si buscaste sobre este tema antes de llegar aquí, es probable que hayas visto el término “freeze all” o “segmentación del ciclo”. Nombran la misma estrategia que ya se describió arriba: vitrificar todos los embriones obtenidos en la punción, sin transferir ninguno en fresco, para transferirlos después en uno o varios ciclos posteriores. Es el término que aparece con más frecuencia en la literatura científica que se cita en este artículo, incluidos los estudios de Roque, Zaat y Shi.
No es una estrategia distinta de la transferencia congelada que ya se explicó: es la forma en que se le llama cuando la decisión de diferir se toma para todos los embriones del ciclo, generalmente por las mismas razones ya mencionadas, como riesgo de hiperestimulación o necesidad de estudio genético.
¿Cómo funciona la vitrificación?
La vitrificación es una técnica de congelación ultrarrápida que solidifica el embrión sin que se formen cristales de hielo en su interior. Los cristales de hielo son justamente lo que puede dañar las estructuras celulares durante una congelación lenta, así que evitarlos es el objetivo central de la técnica.
El embrión se enfría en cuestión de segundos hasta temperaturas muy bajas, usando soluciones especiales que protegen sus células durante el proceso. Cuando llega el momento de la transferencia, el embrión pasa por la desvitrificación: un proceso inverso, también rápido, que lo devuelve a condiciones fisiológicas antes de colocarlo en el útero.
Si quieres conocer más sobre este procedimiento, puedes revisar la congelación de embriones como servicio. Con una técnica bien ejecutada, el proceso de congelación en sí mismo no añade un motivo de preocupación adicional a los que ya conoces.
Congelar óvulos y congelar embriones no son lo mismo
Congelar óvulos y congelar embriones son procedimientos distintos: el óvulo se vitrifica sin fecundar, mientras que el embrión ya ha sido fecundado antes de la vitrificación. Es una confusión frecuente porque ambos procesos usan la misma técnica de congelación ultrarrápida, solo que en etapas distintas del desarrollo.
Congelar óvulos suele elegirse cuando quieres preservar tu fertilidad sin haber decidido todavía con qué esperma fecundarlos. Congelar embriones implica que la fecundación ya ocurrió. Si te interesa congelar óvulos como alternativa, puedes revisar la información específica sobre ese proceso.
¿Qué dice la evidencia?

Tasas de nacido vivo
La evidencia de mayor calidad no muestra que una vía sea superior a la otra para la población general, aunque sí describe diferencias en subgrupos concretos y en el perfil de riesgo obstétrico.
El metaanálisis de Roque y colaboradores (2019), en Human Reproduction Update, encontró que en mujeres con respuesta ovárica normal no hay diferencia en la tasa de nacido vivo entre ambas vías (razón de riesgo de 1.03, intervalo de confianza del 95% de 0.91 a 1.17). En la población general, la tasa acumulada de nacido vivo tampoco mostró diferencia significativa (razón de riesgo de 1.04, intervalo de confianza del 95% de 0.97 a 1.11). El beneficio de la congelada, cuando existe, se concentra exclusivamente en mujeres con alta respuesta ovárica. El mismo metaanálisis reporta evidencia de calidad moderada de un mayor riesgo de preeclampsia con la estrategia de congelación electiva, frente a la transferencia en fresco.
Esto coincide con la revisión Cochrane de Zaat y colaboradores (2021), también disponible en su versión en español: probablemente hay poca o ninguna diferencia entre las dos estrategias en la tasa acumulada de embarazo en curso (razón de momios de 0.95, intervalo de confianza del 95% de 0.75 a 1.19, evidencia de calidad moderada). Esa revisión también señala que el riesgo de hiperestimulación ovárica puede disminuir con congelación total, mientras que el riesgo de trastornos hipertensivos y de un recién nacido grande para la edad gestacional puede aumentar.
Un ensayo de Shi y colaboradores (2018), en New England Journal of Medicine, encontró una tasa de nacido vivo similar entre ambas vías, con menor riesgo de hiperestimulación moderada o grave en el grupo congelado.
Ninguna de las tres fuentes sostiene que una vía sea superior de forma general. El perfil de beneficios y riesgos cambia según tu respuesta ovárica, y eso se revisa caso por caso.
Riesgos diferenciales
Vale la pena reunir en un solo lugar lo que ya se explicó: la congelación electiva reduce el riesgo de hiperestimulación ovárica, y ese es un beneficio real, sobre todo si tu respuesta a la estimulación fue alta. A cambio, la evidencia de calidad moderada señala un riesgo mayor de trastornos hipertensivos, incluida la preeclampsia, y de un recién nacido grande para la edad gestacional, con la estrategia de congelación electiva.
Ninguno de estos riesgos convierte a una vía en la opción incorrecta. Son parte de la información que tu equipo médico pesa junto con tu perfil clínico específico, y es la razón por la que esta decisión no se toma de forma genérica.
¿Los embriones congelados pierden calidad?
No: la vitrificación no degrada la calidad del embrión, y la evidencia disponible no muestra diferencias en la tasa de nacido vivo entre embriones transferidos en fresco y embriones vitrificados, según el ensayo de Shi y colaboradores (2018). Es una preocupación comprensible: la idea de congelar algo tan delicado como un embrión suena, de entrada, como un riesgo.
El tiempo que un embrión permanece almacenado tampoco parece afectar su viabilidad, un punto que retomamos más adelante en las preguntas frecuentes. La preocupación por la pérdida de calidad es comprensible, pero no está respaldada por lo que muestra la evidencia disponible hasta ahora.
Si el embrión no sobrevive a la desvitrificación
Es una de las preocupaciones más concretas y menos habladas sobre esta vía: qué pasa si el embrión no sobrevive al proceso de desvitrificación. Con la técnica de vitrificación moderna, aplicada correctamente, la supervivencia embrionaria tras la desvitrificación es alta.
Cuando no sobrevive, es un embrión que no llega a la etapa de transferencia, y no hay un procedimiento de rescate en ese momento. Es exactamente la razón por la que, cuando hay varios embriones disponibles de una misma punción, se vitrifican todos: contar con más de uno reduce la probabilidad de que la ausencia de supervivencia de uno solo determine el resultado de todo el ciclo. La conversación sobre cuántos embriones vitrificar, y en qué orden transferirlos, es parte de la planeación que haces con tu equipo médico antes de llegar a este punto.
¿Cómo se decide en tu caso?
Los factores que se revisan
La edad, tu respuesta a la estimulación, la calidad embrionaria y el estado del endometrio son los factores que más pesan al elegir entre una transferencia en fresco y una diferida. Ninguno de estos factores decide por sí solo: se evalúan juntos, en tu consulta.
Estos criterios son orientadores, no umbrales fijos: distintos centros y guías clínicas los aplican con matices propios, y tu situación específica es la que finalmente pesa más en la conversación con tu equipo médico.
Si tienes síndrome de ovario poliquístico
El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es uno de los perfiles clínicos donde la transferencia congelada se plantea con más frecuencia, y hay una razón concreta detrás: las personas con SOP tienden a tener una alta respuesta ovárica a la estimulación, precisamente el perfil en el que el metaanálisis de Roque y colaboradores encontró el beneficio de la vía congelada. Además, esa misma alta respuesta ovárica conlleva un mayor riesgo de hiperestimulación, el riesgo que la congelación electiva ayuda a reducir.
Esto no convierte a la congelada en la única opción si tienes SOP, y la decisión sigue dependiendo de cómo respondiste en tu ciclo específico. Pero es el eslabón que suele faltar cuando se habla de “alta respuesta ovárica” en abstracto: si tienes SOP, es un perfil clínico donde esa conversación tiene especial relevancia.
¿Quién participa en la decisión?
Esta decisión no se toma en abstracto: depende de tu respuesta a la estimulación, de tus niveles hormonales el día de la punción y de si hay estudios genéticos previstos. No es algo que puedas resolver por tu cuenta con información general, y tampoco es algo que el equipo médico decida sin ti.
Quién participa en esta conversación varía según tu proyecto familiar: puede ser una decisión que tomas sola, en pareja con otra mujer a través del método ROPA, en pareja con otro hombre mientras coordinan una gestación subrogada, donde el marco legal varía según la entidad federativa en la que se realice el proceso, o en pareja heterosexual. El calendario de una transferencia diferida afecta de manera distinta a cada configuración, y eso también forma parte de la conversación.
Si ya pasaste por un ciclo que no funcionó, esa experiencia también entra en la conversación: puedes leer más sobre afrontar un ciclo que no funcionó .
¿Cuándo se toma?
La información que se pone sobre la mesa incluye tu reserva ovárica, tus niveles hormonales del día de la punción, el estado de tu endometrio, si hay planes de estudio genético, y el historial de ciclos previos si los hubo. Buena parte de esta información no existe hasta después de la punción, así que la decisión suele tomarse en ese momento, no antes.
Esta decisión se toma con tus estudios en la mano. Agenda una valoración para revisarlos.
Calendario, logística y costos

La espera
Esperar un ciclo más antes de la transferencia puede sentirse como un retroceso, aunque clínicamente sea la decisión que más protege el resultado. Después de semanas de estimulación, es comprensible querer avanzar de inmediato.
Ese tiempo de descanso entre la estimulación y la transferencia es parte del plan, no una pausa perdida: le da a tu cuerpo espacio para recuperarse antes del siguiente paso. Si quieres saber qué esperar en los días posteriores a la transferencia , ahí profundizamos en esa etapa.
La transferencia de un embrión congelado se realiza en un ciclo posterior al de la punción, una vez que el endometrio alcanza el grosor y la fase adecuados para recibir al embrión. No hay un plazo estándar en semanas o meses: el momento depende de cómo responda el endometrio de la persona que va a gestar, que no siempre es la misma persona de quien provienen los óvulos.
Existen protocolos de ciclo natural y de ciclo medicado para preparar el endometrio, y cuál se usa depende de tu situación particular en cada caso.
No es un proceso que pueda apurarse: forzar la transferencia antes de que el endometrio esté listo reduce, en lugar de aumentar, las probabilidades de que el embrión se implante correctamente. Por eso el seguimiento previo a la transferencia incluye revisiones que confirman que las condiciones son las adecuadas antes de programar la fecha.
¿Qué cambia en el costo?
Entendemos que, además de lo clínico, quieras saber cómo esta decisión se acomoda a tu vida diaria. La transferencia diferida implica coordinar un ciclo adicional, y eso suele significar ajustar tiempos con tu trabajo y con la red de apoyo con la que cuentes, sea cual sea esa red.
No vamos a darte una cifra aquí, porque el costo depende de tu protocolo específico y se revisa en tu valoración. Lo que sí puede ayudarte a entender el panorama es la estructura: un ciclo diferido implica preparación endometrial y desvitrificación, pero no repite la estimulación ovárica ni la punción que ya hiciste. Por eso el orden de magnitud entre continuar con una transferencia diferida y empezar un ciclo completamente nuevo suele ser distinto, aunque el monto exacto depende de tu caso y de tu clínica.
Lo que sí podemos anticiparte son las opciones para planear el tratamiento, que exploran distintas formas de organizar el aspecto financiero antes de empezar.
¿Te quedaron dudas? Habla con un especialista en medicina reproductiva. Puedes llamarnos al +52 55 8622 9481 o escribirnos por WhatsApp .
En resumen
La transferencia en fresco y la congelada son dos vías validadas por la evidencia disponible, y ninguna es superior a la otra de forma general. La fresca ofrece una ventaja de calendario: completas el ciclo sin esperar. La congelada reduce el riesgo de hiperestimulación y da margen para preparar el endometrio o completar un estudio genético, con un riesgo mayor de trastornos hipertensivos que conviene tener presente si tu perfil clínico apunta hacia esa vía.
Nuestro equipo revisa tu historial, tus estudios y tu situación particular caso por caso, y esa información suele estar completa hasta después de la punción, no antes. El acompañamiento no termina cuando eliges una vía: continúa durante la preparación y después de la transferencia, y se adapta al proyecto familiar de cada quien, sea cual sea su configuración.
Esta decisión tampoco es definitiva si tienes varios embriones: puedes empezar con una estrategia y ajustar el enfoque en transferencias posteriores, según cómo evolucione tu proceso.
En México, los procedimientos de vitrificación y transferencia embrionaria se realizan en clínicas que requieren permiso sanitario para operar. Ese permiso lo otorga COFEPRIS, la autoridad sanitaria federal, y es una de las cosas que puedes verificar de cualquier clínica antes de continuar tu tratamiento. Avida Fertility opera en Interlomas, Huixquilucan, Estado de México, con permiso COFEPRIS 253300201A1949.
Aviso médico
La información en este artículo no sustituye una consulta médica profesional. Cada tratamiento de reproducción asistida se evalúa de forma individual. Para conocer qué opción es adecuada para tu caso, agenda una valoración con nuestro equipo médico.
Referencias
Las fuentes citadas a lo largo de este artículo, con enlace a la publicación original:
- Roque M, Haahr T, Geber S, Esteves SC, Humaidan P. Fresh versus elective frozen embryo transfer in IVF/ICSI cycles: a systematic review and meta-analysis of reproductive outcomes. Human Reproduction Update. 2019;25(1):2-14. doi.org/10.1093/humupd/dmy033
- Zaat T, Zagers M, Mol F, Goddijn M, van Wely M, Mastenbroek S. Fresh versus frozen embryo transfers in assisted reproduction. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2021;2:CD011184. doi.org/10.1002/14651858.CD011184.pub3, también en versión en español
- Shi Y, Sun Y, Hao C, et al. Transfer of Fresh versus Frozen Embryos in Ovulatory Women. New England Journal of Medicine. 2018;378(2):126-136. doi.org/10.1056/NEJMoa1705334
- American Society for Reproductive Medicine. Cryopreservation of gametes and embryos: patient information. reproductivefacts.org
Preguntas Frecuentes
¿Qué es mejor, embriones frescos o congelados?
Depende de tu situación clínica: la evidencia de mayor calidad, según la revisión Cochrane de Zaat y colaboradores (2021), no muestra que una vía sea superior a la otra en la tasa acumulada de embarazo en curso. Las diferencias aparecen en subgrupos concretos, como personas con alta respuesta ovárica, no en la población general.
¿Los embriones congelados pierden calidad?
No. La vitrificación no degrada la calidad del embrión, y el ensayo de Shi y colaboradores (2018) no encontró diferencias en la tasa de nacido vivo entre embriones frescos y vitrificados. La técnica moderna evita la formación de cristales de hielo, que es justamente lo que podría dañar las células durante una congelación menos controlada.
¿Qué es una transferencia en fresco?
Es la colocación del embrión en el útero durante el mismo ciclo de la punción folicular, entre tres y cinco días después de la fecundación. Todo el proceso, desde la estimulación ovárica hasta la transferencia, ocurre de manera consecutiva, sin esperar a un ciclo posterior.
¿Cuándo se hace la transferencia de un embrión congelado?
Se realiza en un ciclo posterior al de la punción, cuando el endometrio alcanza el grosor y la fase adecuados para recibir al embrión. No existe un plazo estándar en semanas o meses: el momento se define según cómo responda el endometrio en cada caso particular.
¿Debo hacer una transferencia en fresco o congelada?
Es una decisión que se toma contigo, revisando tu respuesta ovárica, tus niveles hormonales del día de la punción y si hay estudios genéticos planeados. No hay una respuesta genérica correcta: se define caso por caso. Si quieres revisar tu situación específica, puedes agendar una valoración.
¿Cuánto tiempo pueden permanecer congelados los embriones?
Los embriones pueden permanecer vitrificados durante años sin que eso comprometa su viabilidad. No existe un límite de tiempo de almacenamiento que, por sí solo, reduzca su capacidad de desarrollo posterior ni sus probabilidades de dar lugar a un embarazo. El tiempo de espera entre la vitrificación y la transferencia se define por tu situación, no por un plazo que convenga anticipar.
.png)
.png)



